Después de cualquier intervención quirúrgica existe una cicatriz postquirúrgica. Independientemente del tamaño que tenga debe de ser tratada con fisioterapia. Se puede ver implicada tanto la función motora como estética, a continuación os explicaremos las diferentes fases de cicatrización y como la fisioterapia puede ayudar.

1º  Fase inflamatoria:  en esta etapa se produce la liberación de plaquetas y macrófagos, que comienzan la inflamación para ayudar a limpiar la herida. Cuanto más inflamación, más larga va a ser esta fase, ya que va acompañada de una reacción hemostática  que forma un pequeño coágulo y una vasoconstricción refleja, para detener la hemorragia y ayudar a la proliferación de fagocitos.

2º Fase proliferativa: empieza a parecer el tejido conectivo y conjuntivo, compuestos mayoritariamente por colágeno.  Aparecen nuevos vasos sanguíneos, las células epiteliales se multiplican para cubrir la herida y así formar un barrera permeable, cuando la reepitelización es completa las células de la epidermis recuperan sus uniones intercelulares

3º Fase remodelación: es la última de las fases, en la cual el colágeno es fundamental, ya que la disposición y la cantidad, va  a intervenir directamente en la tensión de la cicatriz, por ello es el momento en el que una cicatriz se puede volver queloide. Al final de esta fase,ya se va a poder apreciar una cicatriz plana y muy resistente.

La fisioterapia, puede aplicarse en el tratamiento de la cicatriz postquirúrgica desde la primera fase con drenaje linfático manual, el cual va a ayudar a la limpieza del tejido y al correcto posicionamiento de las fibras de colágeno. Más a delante es fundamental la movilización de la cicatriz, para ayudar a las fibras de colágeno a una correcta disposición y para evitar adherencias a tejidos más profundos.

En el caso de intervenciones mayores, como prótesis de cadera o rotura de ligamento cruzado anterior es fundamental para recuperar el movimiento, tratar la cicatriz postquirúrgica. No hay que olvidar que el proceso de cicatrización se realiza en todas las estructuras que se ven afectadas en dicha intervención, es decir, en la piel y en todos los músculos que se cortan para poder llegar a mayor profundidad. Por lo que no olvidéis que tras cualquier proceso quirúrgico se debe ayudar a la movilidad y la flexibilización de ese nuevo tejido.

Esperamos que no tengáis que pasar nunca por un quirógrafo, pero de ser así, recordad que la intervención es importante, pero la rehabilitación posterior, empezando por la cicatriz es fundamental para un correcto equilibrio corporal.

¡Pasad una buena semana! Cualquier pregunta que tengáis no dudéis en poneros en contacto con nosotras 🙂

 

Fotografía realizada por Kepa Añibarro

Koena Salud, Fisioterapia-Podología

Bilbao

 

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