La Incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina, acompañado, en ocasiones, de un fuerte deseo de orinar. Resulta altamente prevalante en la población adulta, y de dos a cuatro veces más común en mujeres que en hombres.

Se estima que el 50% de las mujeres, sea cual sea su edad padecerá incontinencia urinaria en algún momento de su vida y que un 10% de ellas sufrirá pérdidas significativas regularmente.

La mayoría de los problemas de control de la vejiga ocurren cuando los músculos están demasiado débiles o demasiado activos. Si los músculos que mantienen la vejiga cerrada se debilitan, es posible que se tengan accidentes al estornudar, reír o levantar objetos pesados. Esto se conoce como incontinencia de esfuerzo (o por estrés). Si los músculos de la vejiga están demasiado activos, es posible que sienta una fuerte urgencia por ir al baño cuando tenga poca orina en la vejiga. Esto se conoce como incontinencia de urgencia o vejiga hiperactiva. Existen otras causas de incontinencia, tales como problemas con la próstata o lesiones neurológicas.

Son muchos los factores de riesgo que pueden provocar o agravar la incontinencia urinaria. Hoy en concreto os hablamos de la Incontinencia urinaria y la obesidad y el sobrepeso, como puede repercutir estos factores en el suelo pélvico.

Según un estudio de revisión, publicado en ‘Journal of Urology’ el incremento de 5 unidades de Índice de Masa Corporal (IMC) está asociado con un aumento de aproximadamente 20% a un 70% en el riesgo de incontinencia urinaria.

También se encontró que las probabilidades de incidencia de incontinencia en un período de 5 a 10 años se incrementaron en aproximadamente un 30% a un 60% por cada aumento de 5 unidades de IMC. Las investigaciones sugieren que la sobrecarga del suelo pélvico producida por la obesidad, en el caso de las mujeres, favorece la incontinencia por estrés, es decir la incapacidad de contener la orina al estornudar, toser o durante la actividad física. Asimismo, la obesidad causa en ellas la incontinencia por urgencia (necesidad fuerte y repentina de orinar) y este problema afecta a cerca de 50% de las mujeres de edad media o mayores.

Es por esto por lo que el tratamiento en estos casos debe ser conjunto. Es decir, por una parte devolver el equilibrio a las estructuras del suelo pélvico que están causando las pérdidas de orina y por otra la disminución del peso corporal, para que dicha musculatura no soporte una carga en exceso.

Si es este tu caso, no dudes en ponerte en contacto con nosotras. En Koena Salud contamos con fisioterapeutas especialistas en la rehabilitación del suelo pélvico y nutricionista que estarán encantadas de personalizar tu tratamiento.

Fisioterapia, Podología y Nutrición

Bilbao

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