Las fracturas son un grupo de lesiones poco frecuentes que se suelen producir por traumatismos directo o indirectos. En el caso de la fractura del dedo gordo del pie son habituales por microtraumatismos de repetición como correr o llevar tacones.

En primer lugar, se realiza una fase de inmovilización (2-3 semanas).
  • Se busca la consolidación de la reducción y la fijación de la fractura.
  • No suele ser necesario la utilización de yesos.
  • Durante esta fase buscaremos medidas para reducir el edema como:
    • Colocar el pie
    • Movilización de las articulaciones superiores libres, como la tibioperonea, rodilla, cadera…
    • Utilización de Indiba y drenaje linfático manual para ir disminuyendo el edema a nivel de articulaciones superiores.
  • En algunos casos es necesario la utilización de ortesis como una muleta.
En segundo lugar, pasamos a la fase postinmovilización:
  • Se valora la posibilidad de ir realizando cargas suaves y progresivas.
  • Empezaremos con la descarga manual de la musculatura tibial, gemelos y soleo.
  • Trabajaremos de forma suave la fascia plantar para ir favoreciendo la marcha sin ortesis.
  • Nos ayudaremos de las técnicas de vendaje neuromuscular para favorecer los movimientos limitados y restringir los que todavía resulten dolorosos.
En tercer lugar, fortaleceremos y recuperaremos la funcionalidad del pie:
  • En este punto ya podremos realizar una carga completa en el pie que se ha producido la fractura.
  • Realizaremos ejercicios específicos de fortalecimiento del dedo gordo, tanto en flexión como en extensión.
  • Poco a poco pediremos movimientos mas complejos al paciente como zancadas, apoyos unipodales y saltos.

 

La finalidad de todo tratamiento tras una fractura es recuperar el rango articular previo, manteniendo la funcionalidad de la articulación sin dolor. En el caso de la fractura en el dedo gordo del pie cobra especial relevancia, ya que es un punto fundamental de apoyo de cargas durante la marcha. Lo que puede conllevar a la larga una mala distribución del centro de gravedad y este a su vez lesiones en la espalda, hombros o incluso cervicales.

Los pies son tremendamente importantes en nuestra postura tanto a nivel dinámico como estático, por lo que después una fractura del primer hallux es fundamental realizar rehabilitación de fisioterapia, así conseguiremos evitar futuras lesiones.

Para cualquier duda  estaremos encantadas de que os pongáis en contacto con nosotras.

Koena Salud.

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