En el artículo de hoy queremos hablaros de la realización de masaje de pechos para prevenir el cáncer de mama. La detección precoz es clave para prevenir la aparición del cáncer de mama, una alteración que afecta a una de cada ocho mujeres en España.

Según la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) la prevención del cáncer de mama no es posible 100%, pero si podemos tener en cuenta y llevar a cabo consideraciones especificas para localizar a tiempo dicho cáncer y mejorar nuestro estado general de salud.

Consideraciones a tener en cuenta:
  1. Llevar una alimentación equilibrada.
  2. Reducir el consumo de azúcares y de procesados.
  3. Practicar 30 minutos de ejercicio al día.
  4. Mantener el peso adecuado.
  5. Evitar el consumo de tabaco, alcohol y drogas.
  6. Mejorar el sistema inmune mejorando nuestro estado de ánimo.

Respecto a este último punto “mejorar el sistema inmune mejorando nuestro estado de ánimo” nos gustaría aclarar que existe una relación directa entre nuestro Sistema Nervioso Central (SNC) y el sistema inmune, por ejemplo, la hormona que refuerza el sistema inmune, la cual es antidepresiva, se estimula a través de la danza, la meditación, el yoga…. Asimismo, a través de estas actividades también estimulamos la producción de endorfinas, otro potente antidepresivo del ser humano, el cual nos da ánimos, tranquiliza y disminuye la presión sanguínea.

A lo largo de la vida de toda mujer, el tejido mamario crece, se reduce y se organiza en respuesta a los cambios del ciclo reproductivo. El cáncer, en sus inicios, se caracteriza por la interrupción del este patrón normal de crecimiento. Sin embargo, no todas las células malignas están condenadas a volverse tumores. Esto depende también de cómo interactúan con su “microambiente”.

A nivel profundo, por el uso de sujetador, camisetas apretadas, espasmos del diafragma, tensiones musculares, bloqueos emocionales… puede estancarse energía vital de la persona a nivel de los pechos, provocando molestias, baja energía, mala postura… lo que os recomendamos en estos casos es realizar un masaje alrededor de la zona. Te conviene hacerlo de forma rutinaria a partir de los 20 años, se recomienda una vez al mes. Elige un momento del mes en que los senos no estén inflamados, una semana o dos después de tu período menstrual.  Si ya has dejado de menstruar, puedes elegir cualquier día del mes, pero te será más fácil si estableces una rutina

  • Realizar círculos en ambos pechos en el sentido de las agujas del reloj durante tres minutos, abarcando toda la superficie con toda la mano.
  • Realizar el mismo masaje en sentido contrario a las agujas del reloj, también durante tres minutos.
  • Presionamos los pezones suavemente mientras realizamos pequeños círculos.
  • Con las dos manos trabajamos y masajeamos un pecho abarcando desde la axila. Lo hacemos en los dos sentidos.
  • Repetimos en el otro pecho, también en los dos sentidos.
  • Abrimos los brazos inspirando aire y abriendo el pecho. Al exhalar llevamos los brazos hacia adelante flexionando la columna dibujando una C con la espalda. Repetimos 5 veces.

Estudios anteriores han demostrado que los masajes mamarios ayudan a movilizar el contenido de los ganglios linfáticos y aumentan el flujo sanguíneo, fundamentales para mantener la salud de tus senos. Los masajes regulares también estimulan la liberación de una hormona llamada oxitocina que está asociada al afecto y fortalece el vínculo entre la pareja.

Si durante la realización de los masajes sientes un bulto que no tenías antes, no tienes por qué asustarte. A veces, los abultamientos pueden deberse a infecciones, a lesiones en el seno, a crecimientos no cancerosos como un fibroadenoma, o a pequeños quistes que contienen líquido y que cambian de tamaño durante el ciclo menstrual. Pero definitivamente, si sientes un bulto en el seno debes consultar a tu médico cuanto antes para saber de qué se trata.

También debes consultar al médico si tienes alguno de estos síntomas o de estas señales:
  • Dolor en un seno que no esté relacionado con el período menstrual
  • Descubres un abultamiento, cambio o protuberancia que antes no tenías
  • Uno de los senos se siente hinchado, caliente y se ve enrojecido
  • Los pezones segregan líquido sanguinolento
  • Te palpas un abultamiento en la axila o cerca de la clavícula

Si os queda alguna duda sobre este tema o necesitáis más información sobre el masaje de pechos, no dudéis en poneros en contacto con nosotras.

Koena Salud

Bilbao

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario posible. Si continúa navegando, está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, así mismo acepta que ha leído nuestro Aviso Legal, pinche los enlaces para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies