La fisura o fractura de los huesos de la caja torácica es una lesión donde se rompe o fisura uno o varios huesos denominados costillas. Dicha lesión ocurre cuando hay un traumatismo o golpe sobre el pecho o tórax que provoca dolor intenso a la palpación, respirar, toser o ciertos movimientos del tronco.

Hablamos de fisura cuando se ha producido una abertura o grieta en el hueso, sin que exista una perdida de continuidad de su estructura. Por otro lado, estaremos ante una fractura cuando se produzca una separación de los bordes del hueso. Las fisuras y fracturas costales constituyen las lesiones traumáticas mas frecuentes del tórax. Suelen producirse por impacto directo, afectando normalmente  las costillas medias ( 4ª – 10ª).

¿QUE PODEMOS HACER DESDE LA FISIOTERAPIA?

En el tratamiento inicial para la fisura o fractura costal, nuestros objetivos serán reducir el dolor, disminuir la inflamación y favorecer la consolidación de la le lesión. Para ello las técnicas mas indicadas son el drenaje linfático manual (técnica muy suave y tolerable para el paciente, con la cual favorecemos la reabsorción de la inflamación , el aporte sanguíneo con sus nutrientes y oxigenación) y la Indiba (aparatología de ultima generación que nos ayuda a acelerar los procesos del propio cuerpo, mayor regeneración , aparte de nutrientes, oxigeno y también favorece la reabsorción de edema). Nos ayudamos también del vendaje neuromuscular, (kinesiotape), para que el paciente sienta mas protegida la zona de las costillas, además de activar  los procesos vasculares de la zona.

Una vez finalizado el periodo de reposo necesario es muy importante acudir a un/a fisioterapeuta que nos ayude a normalizar  la movilidad y el correcto funcionamiento del tórax, así como eliminar posibles restricciones o compensaciones que se hayan podido generar a causa de la propia lesión o de la inmovilización. Habrá que revisar diferentes aspectos:

  • Presencia de dolor residual.
  • Presencia de inflamación, edema, tumefacción
  • Alineación y postura, asimetrías posturales.

Es muy importante realizar un trabajo completo para:

  • Reestablecer la movilidad articular vertebral, costal y esternal.
  • Normalizar tensiones musculares y fasciales, sobre todo de aquellos músculos que participan  en la respiración (diafragma, pectorales, musculo dorsal, abdominales y musculatura cervical….).
  • Normalizar la función y la amplitud respiratoria con ejercicios específicos.

¡Para cualquier duda estamos encantadas de que os pongáis en contacto!

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