En el artículo de hoy os queremos hablar de los cólicos en los bebes, llamados “Cólico del lactante“, para ello vemos conveniente comenzar explicando qué se provocan estos cólicos y cómo identificar si nuestro bebe lo está padeciendo o no, ya que cuando un bebe llora no siempre quiere decir que esté sintiendo dolor.

Podríamos definir el “Cólico del lactante” como un dolor agudo e interno que afecta a las vísceras como consecuencia de las contracciones violentas de éstas durante el transito intestinal. El bebé manifiesta este dolor con un llanto inconsolable durante más de 3 horas al día de inicio repentino que se acompaña de un patrón extensor, enrojecimiento de la cara e irritabilidad.

Los cólicos suelen iniciar generalmente después de las tomas, aunque son más frecuentes durante la tarde, en torno a las 19:00 – 20:00 pm, y puede durar más de 3 horas. Estos episodios aparecen a partir de la primera semana de vida y probablemente se extenderán durante los primeros 3 meses de vida con una frecuencia diaria,  desapareciendo de manera espontánea entorno al quinto mes de vida del bebe.

No todos los niños que lloran por las noches tienen porque padecer cólicos, TODOS los recién nacidos lloran, la literatura científica reconoce que el llanto por cólico del lactante suele ser más agudo de lo normal, aparece mucho rubor facial y la tripa se les pone muy dura debido al hinchazón abdominal. Para poder ayudar a estos niños debemos saber cual es el motivo real que está causando los cólicos.

Cómo averiguar si el lactante llora más de lo normal

Para poder apreciar si el lactante llora más de lo normal es conveniente saber que en cuanto al llanto, hay tres tipos de hábitos normales en los niños:

  • Los que lloran poco: 25% de casos. Son lactantes que lloran una media de 30 a 60 minutos diarios.

  • Los que lloran lo normal: 50% de casos. Son lactantes que lloran una media de 90 a 120 minutos al día.

  • Los que lloran mucho: 25% de casos. Son lactantes que suelen llorar de 2 a 3 horas al día.

¿Cuáles son las causas del cólico del lactante?
  • Inmadurez digestiva: Hay bebes prematuros o con desarrollo más lento que necesitan un tiempo hasta que el sistema digestivo aprende a mejorar sus funciones de tránsito, digestión y deposición.
  • Disquecia del lactante: La dificultad de los niños para hacer deposiciones. Tenemos dos esfínteres, uno interno y otro externo, para hacer deposiciones y no saben coordinarlos a la vez.
  • Gases: Es muy común que a los bebes se les queden los gases a la altura de las costillas o en la zona de sigma. Son niños a los que les burbujea mucho la tripa.
  • Frenillo corto o una mala succión: A la hora de mamar, si no hacen un buen agarre o una buena succión, generalmente son niños que comen con mucha ansiedad y pueden quedarse con hambre.
  • Reflujo: Cuando hay un reflujo gastroesofágico, el ácido sube por el esófago, los peques se arquean mucho para atrás para no echar la leche por la boca.

Por lo tanto, sería conveniente hacer una valoración al bebe para poder valorar con mayor precisión cuál sería el mejor tratamiento y el más adecuado para cada caso. Desde la fisioterapia y osteopatía tenemos diferentes tratamientos para poder ejecutar sobre las estructuras corporales afectadas; bien sea a nivel craneal para liberar las salidas de todos los nervios craneales, como técnicas viscerales para relajar las estructuras correspondientes, con el fin de hacer más llevadera esta etapa y que los cólicos desaparezcan lo antes posible.

Buscaremos mediante la palpación restricciones de movimiento o cambios en la calidad de los tejidos (temperatura, sudoración tensión, etc.). Además observaremos el aspecto del abdomen y su textura para poder elegir que maniobras manuales sobre el abdomen están indicadas y cuales no, así como la intensidad de las mismas.

Para el tratamiento, dado que son bebés muy pequeños, es recomendable utilizar técnicas de corrección de la balance de la tensión ligamentosa (BLT) y balance de la tensión membranosa (BMT). Estás técnicas de corrección son directas, es decir, van en contra de la restricción pero sin llegar a ella buscado el punto de equilibrio de la tensión.
Se realizan suaves maniobras para relajar las tensiones existentes en nuca y pelvis para mejorar el control nervioso del sistema digestivo, además estas maniobras relajan al bebé y le ayudan a descansar mejor.

Si vuestro bebe padece de cólicos y necesitáis más información o queréis aprender a calmarles, estaremos encantadas de ayudaros.

Koena Salud

Bilbao

 

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