A menudo nos encontramos en consulta dolor en el hombro, a continuación os vamos a hablar de varias de las patologías más comunes con las que nos solemos encontrar y algunos de los tratamientos que realizamos para tratarlo.

La tendinitis del supraespinoso es una afectación degenerativa o calcificante del tendón y del manguito de los rotadores, puede ser aislada o asociada a inflamación de la bolsa subacromial. Los síntomas pueden ser agudos o crónicos, con dolor en el hombro y limitación al movimiento de separación del brazo. En las formas avanzadas el deterioro del tendón puede producir desgarros parciales e incluso roturas totales del manguito. El tratamiento fisioterapeútico consiste en masoterapia, punción seca y ejercicios isométricos.

La tendinitis bicipital es una tenosinovitis (inflamación de la vaina que recubre el tendón) de la porción larga del bíceps. Aparece dolor hombro, que aumenta con la flexión y supinación de antebrazo. En casos extremos se puede dar rotura del tendón. El tratamiento fisioterapeútico consiste en masoterapia del músculo y del punto de inserción del músculo, punción seca o acupuntura de la zona afectada, ejercicios en los que se debe evitar las rotaciones externas, ejercicios para recuperar la extensión del codo e isométricos en adducción y abducción.

La capsulitis retráctil es un proceso inflamatorio de la cápsula articular, con tendencia a la retracción fibrosa, lo que produce una importante reducción de la movilidad activa y pasiva de la articulación glenohumeral ( hombro) en todos los sentidos. El tratamiento de fisioterapia más indicado es la movilización precoz suave, técnicas miofasciales, ejercicios pendulares, búsqueda del movimiento a través de movimientos indoloros, recongruencia de la cabeza humeral con tracciones, ejercicios con contracciones isométricas de deltoides y pectoral mayor, en las últimas fases potenciación muscular y reeducación propioceptiva.

La rotura del manguito de los rotadores hay 2 tipos, por traumatismo directo o por microtraumatismos de repetición en el que el tendón se va forzando y acaba rompiéndose, lo que produce impotencia funcional. La fisioterapia puede ayudar desde el comienzo con drenaje linfático manual, y en cuanto el equipo médico comenzaremos con la movilización precoz, ejercicios isométricos, ejercicios activo-asistidos y ejercicios excéntricos, hacia la aducción y rotación interna.

Esperamos que os sea útil el breve resumen, en caso de tener dudas podéis contactar con nosotras. Un correcto diagnóstico marca la forma más adecuada de tratamiento.

Koena Salud, Fisioterapia y Podología.

Bilbao

Fotografía realizada por Kepa Añibarro

 

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